QUE ES ESO DEL RAW DENIM?

Raw denim significa literalmente denim crudo, esto quiere decir que es un denim que no ha pasado por ningún proceso de lavandería o desgaste artificial (lavado con piedras, químicos o lijado para producir efectos de envejecimiento). Es el tejido en su forma más pura, recién salido del telar y del proceso de teñido, no ha sido lavado o tratado.
El jean es usado con la tela tal cual sale del telar, es un denim de color azul intenso y uniforme con un impacto ambiental menor y que además no afecta la salud de los trabajadores.

Lo que hace que el raw denim sea tan especial es la forma en que el color se desvanecerá o se desgastará en función de tu uso, hábitos y estilo de vida con el paso del tiempo. Lo mejor de comprar un jean crudo es desgastarlo tú mismo; generando pliegues, arrugas, desvanecimientos y desgastes a medida que los vas usando. Prácticamente como si fuera tu segunda piel.
Un buen par de jeans crudos pueden convertirse en una de las mejores inversiones. Sin embargo, el cuidado de esta prenda es un punto clave en el proceso.

PORQUE ES MÁS ECOLÓGICO?

Hoy en día existe tecnología sostenible que permite lavar y desgastar los jeans sin un gran impacto ambiental ni repercusiones negativas en la salud de los trabajadores, sin embargo el raw denim tiene una gran ventaja, ya que se evitan procesos posteriores de lavandería con ahorros en agua, energía y sustancias químicas.

Existen muchos tipos de acabados para los jeans, pero al final lo que buscan es desgastarlos por nosotros.

Luego de algunas posturas conseguiremos resultados similares con un jean crudo (ablandado, desgastes, desvanecimientos e incluso rotos) sin restarle vida útil.

CUIDADOS DEL RAW DENIM

Lavar una prenda nueva viene acompañado de una sensación extraña pues en ese momento la ropa deja de ser nueva. Sin embargo, con un Denim Crudo puedes sentir que es nuevo por mucho más tiempo, pues la intensidad de su color dura muchísimo más, haciendo que tus jeans se conviertan en una prenda más personal y genuina.

El lavado puede llegar incluso hasta un año después de habértelos puesto por primera vez. Es importante retrasar al máximo la limpieza o lavado con agua por las siguientes razones: No se interrumpe el proceso de ajuste sobre el cuerpo (manteniendo arrugas y pliegues como una segunda piel).
El tono original del jean permanece por mucho más tiempo y los desgastes o desvanecimientos que se hacen de forma mecánica en los pantalones de moda rápida, se vuelven mucho más orgánicos. El desgaste generado por la fricción y postura adquiere otro matiz.

LAVADO DEL RAW DENIM

Después de 4 o 6 meses de uso, es momento del primer lavado.

En un recipiente grande -una bañera es lo ideal- vierte agua tibia y media tapa de detergente ecológico, para finalmente sumergir el pantalón durante una hora.

No es aconsejable generar fricción en el textil, pues muchas veces el denim se estropea.
Si antes del tiempo establecido el jean empieza a generar malos olores, la clave está en meterlos en una bolsa plástica y luego al congelador en un periodo de 24 horas.
El frío ayudará a erradicar olores extraños y recuperará la firmeza del tejido.

SECADO

La secadora es el peor error. Posterior al lavado extiende la prenda perfectamente, impidiendo casi por completo arrugas y dobleces. Realiza esta operación en un día cálido y en una zona ventilada, evitando la exposición directa y prolongada al sol.
La vida útil de cualquier denim crudo con los cuidados necesarios, se extenderá mucho más, comparado con los jeans procesados, con rotos, tonos medios o desvanecimientos generados en lavandería.

El mensaje es claro: entre menos procesos e intervenciones tenga el denim, la calidad del tejido será mejor y durará más.